Ver a Clara sostener ese amuleto con tanto dolor me rompió el corazón. En (Doblado) Entre dos príncipes, la traición de Adrián es tan evidente que duele físicamente. Él le dice que es un objeto maldito para arruinarle la vida, y luego trae a su amante al palacio. La frialdad de él contrasta con la dignidad rota de ella. Una escena que define perfectamente la crueldad del amor no correspondido.
La entrada de Selene cambia toda la dinámica de la habitación. Adrián la trata con una delicadeza que nunca tuvo con su esposa Clara. Decir que Selene tiene una enfermedad incurable y que debe quedarse allí es una bofetada directa a la cara de Clara. La actuación de la actriz que interpreta a Selene es perfecta, esa mirada de falsa inocencia mientras destruye un matrimonio es magistral.
No puedo creer que Adrián le ordene a su propia esposa, Clara, que se vaya de su cuarto para darle espacio a Selene. La arrogancia de este personaje es insoportable. Cuando le dice a Clara que su actitud es peor que la de una arpía, cruzó la línea. En (Doblado) Entre dos príncipes, la ceguera emocional del protagonista masculino es el verdadero villano de esta historia. Qué ganas de que despierte.
La frase de Clara sobre el 'gran espectáculo de amor eterno' mientras mira a Adrián abrazando a Selene es icónica. Ella sabe que todo es una farsa o una manipulación, pero el dolor es real. Verla salir al frío y caer en la nieve mientras él se queda dentro consolando a la otra es una imagen visualmente potente. La nieve simboliza perfectamente la frialdad que ahora habita en ese palacio.
Por fin aparece una figura de autoridad con sentido común. El Emperador llamando 'inútil' a su hijo y defendiendo a Clara es el momento más satisfactorio del episodio. Reconocer que Clara es una esposa bondadosa y que Adrián es un estúpido por cambiarla por una prisionera valida todo lo que sentimos los espectadores. Necesitamos más escenas del Emperador poniendo orden en este caos familiar.