¡Qué giro tan brutal en ¡Surge, mi ejército de bestias! Ver a la protagonista pasar de la arrogancia total a ser arrastrada por el barro es un golpe emocional fuerte. La tensión entre las dos rubias y ese chico misterioso crea un triángulo amoroso explosivo. La animación captura perfectamente la desesperación en sus ojos azules al final. Una montaña rusa de emociones que no te deja respirar.