La tensión es insoportable en este episodio de Cada día los deja en ridículo. Ver cómo la chica en rojo se aferra al chico del abrigo negro mientras el otro observa con el corazón roto duele de verdad. La escena del documento sobre la mesa añade un giro inesperado que deja a todos boquiabiertos. La actuación es tan cruda que casi puedes sentir la humedad en el aire por las lágrimas no derramadas. Definitivamente, este drama sabe cómo mantenernos enganchados con sus giros emocionales.