El cielo nublado y el humo constante crean un ambiente asfixiante que nunca te deja relajarte. La paleta de colores oscuros resalta la gravedad de la situación. Dominio total en el apocalipsis domina la dirección de arte para sumergirte en su mundo.
Desde que el monstruo sale del suelo hasta que el héroe contraataca, no hay un segundo de aburrimiento. El ritmo es frenético y la acción está coreografiada de manera impresionante. Dominio total en el apocalipsis es una montaña rusa de emociones.
Ver al niño siendo atrapado por los tentáculos deja un final suspendido doloroso. Te quedas con la intriga de si logrará salvarse. Dominio total en el apocalipsis sabe cómo dejarte queriendo más al terminar el episodio.
El diseño de la criatura con sus tentáculos y ese ojo gigante es simplemente aterrador. La forma en que aplasta todo a su paso recuerda a los mejores monstruos gigantes. Dominio total en el apocalipsis no escatima en efectos visuales para mostrar el poder de esta bestia.
La aparición del guerrero con armadura brillante y control del fuego cambia completamente la dinámica. Su transformación en un dragón de llamas es épica. En Dominio total en el apocalipsis, este contraste entre la oscuridad del monstruo y la luz del héroe es brillante.