La tensión en la Plaza del Pacto es insoportable cuando Lia Mora activa el sello prohibido. Ver cómo el cielo se agrieta y esa mano gigante emerge es una locura visual. Bruno Gil y los demás no pueden hacer nada ante tal poder. La llegada del protagonista en Emperador espectral bajo contrato cambia todo el tono de la batalla. Sus ojos rojos y esa aura oscura prometen venganza inmediata. La animación de las cadenas y el torbellino de sangre es brutal. Definitivamente, este episodio eleva la apuesta de la serie a otro nivel.