Esta serie corta redefine el drama familiar. La transformación de Eva de víctima a estratega es brillante. ¡Cada giro te deja con el corazón en la garganta!
Nunca pensé que un bebé podría ser el personaje más intrigante. La mezcla de fantasía oscura y realismo emocional es simplemente adictiva.
¡Las escenas entre Eva y su hermana son pura electricidad! La fotografía refleja la dualidad entre su vida pasada y el renacimiento. Imperdible.
La serie logra algo único: hacerte gritar de rabia y llorar de ternura en el mismo capítulo. La nueva Eva es el personaje que el género de venganza necesitaba.
El giro de guion cuando Tía Lucía vacía la mochila de Eva es magistral. Encontrar el aviso de gravedad de Alonso Altamira cambia totalmente la perspectiva de la escena. De repente, la rabieta de la niña tiene un trasfondo de miedo real. La expresión de shock en el rostro de Alonso al leer el documento es oro puro. En Esta vez, la hija favorita seré yo, los secretos siempre salen a la luz de la forma más dramática posible.