Ver a ese anciano caminar solo por la calle de noche me rompió el corazón, pero su regreso triunfal en Genio médico supremo fue épico. La tensión en la sala cuando todos se arrodillaron ante el joven en silla de ruedas fue increíble. El abrazo final entre ellos cierra perfectamente esta montaña rusa de emociones. ¡Qué final tan satisfactorio para esta historia llena de giros!