PreviousLater
Close

La amante secreta del padrinoEpisodio23

like2.1Kchase2.3K
Versión dobladaicon

La amante secreta del padrino

Cate creyó que su romance con Nick, heredero de la mafia, era un nuevo comienzo. Pero la noche que planeó entregársele, fue su padre, James, el hombre más temido del inframundo, quien la esperó en su cama. Su mundo se hizo añicos. Al día siguiente, en una fiesta, enfrentó la verdad devastadora: había dormido con el padre de su novio... y con el rey del crimen.
  • Instagram
Crítica de este episodio

Flores y secretos

Cate acepta las flores, pero su sonrisa no llega a los ojos. James insiste en que hoy él sigue sus reglas, pero ¿desde cuándo él obedece? En La amante secreta del padrino, cada flor tiene un significado oculto. Ella dice 'sí', pero con condiciones. Ese 'pero...' al final lo cambia todo. ¿Qué esconde realmente este encuentro?

Princesa por un día

James la llama princesa y se ofrece como su caballero eterno. Suena cursi, pero en sus ojos hay urgencia. Cate, entre sorprendida y cautelosa, toma el control. En La amante secreta del padrino, los roles se invierten cuando menos lo esperas. Él ruega, ella decide. Un juego de poder disfrazado de romance.

La puerta entreabierta

Ella intenta cerrar la puerta, él la detiene con la mano. Un gesto simple, pero cargado de historia. En La amante secreta del padrino, las puertas nunca están del todo cerradas. James no viene solo con flores, viene con una promesa rota entre los dientes. Cate lo sabe, pero aún así lo deja entrar. ¿Por qué?

Rogando perdón

James suplica, casi desesperado. No es el hombre seguro de sí mismo que vimos al principio. En La amante secreta del padrino, hasta los más fuertes se quiebran. Cate lo mira, evalúa, y finalmente cede. Pero no por amor, sino por curiosidad. Ese 'está bien' suena más a desafío que a aceptación.

El traje como armadura

James ajusta su chaqueta roja como si fuera una armadura. Sabe que viene a enfrentar algo más que una cita. En La amante secreta del padrino, la ropa nunca es casual. Cate, en su suéter rosa, parece frágil, pero es ella quien tiene el control. Él viste para impresionar, ella para sobrevivir.

Ver más críticas (5)
arrow down