¡Qué giro tan brutal en La fortaleza sin guardián! Ver a los soldados correr hacia la muerte mientras los comandantes sonríen con malicia me dejó helado. La escena de la batalla es caótica y sangrienta, con monstruos mecánicos destrozando todo a su paso. El dolor en los ojos del protagonista al ser traicionado por su propio bando duele más que las heridas físicas. Una montaña rusa de emociones que no te deja respirar.
Crítica de este episodio
Ver más