La tensión es insoportable desde el primer segundo. Ver a la protagonista atada mientras su captora juega con el cuchillo me tuvo al borde del asiento. La iluminación dramática y los primeros planos de sus rostros aterrorizados crean una atmósfera opresiva perfecta. Es fascinante cómo La heredera que nació del engaño mezcla el miedo puro con un misterio que no puedes dejar de ver. ¡Qué actuación tan intensa!