¡Qué tensión! La jefa con la venda en la cabeza impone respeto absoluto. Ver a esos empleados arrodillados suplicando mientras ella mantiene la calma es brutal. En La jefa los cazó, el poder se siente en cada mirada. Los guardaespaldas listos para actuar añaden un toque de peligro real. No es solo una oficina, es un campo de batalla donde la autoridad no se negocia. Escena intensa y muy bien actuada