¡Qué tensión en el pasillo del hospital! La mujer de rojo no tiene piedad, golpeando a la anciana en silla de ruedas mientras todos miran horrorizados. La chica de gris llora desesperada, intentando proteger a su suegra. El doctor llega tarde, pero su expresión de sorpresa lo dice todo. Esta escena es pura adrenalina y drama familiar.