Tras siete años bajo el control de Adrián Velasco, Clara Montiel despertó al ver humillada a su madre enferma: renunció, recuperó 3,2 millones y volvió a Valleverde para casarse. Mateo Navarro parecía un mecánico pobre, pero Adrián ignoró que él mandaba en Grupo Verdeluz. Al final, Adrián quebró, Valeria Cárdenas huyó y Clara por fin fue feliz.