¡Qué tensión! Ver cómo el protagonista absorbe el rayo y se transforma es alucinante. La batalla contra el villano flotante tiene un ritmo frenético que no te deja respirar. En medio del caos, recordé escenas clave de Mi esposo inútil, el arma perfecta por la intensidad de los poderes. El final con el enemigo derrotado en el suelo deja un sabor de victoria épica. ¡Los efectos visuales son increíbles para una producción así!