Carlos, un magnate oculto, cuidó trece años a Elena. Ella le fue infiel con Jorge, abortó por su aventura y le echó la culpa. Él pidió el divorcio y fue humillado. Luego recuperó su poder y congeló los bienes de Elena. En una cumbre, Elena y Jorge esperaban al Grupo Ávila para salvar su negocio. Pero el inversor era Carlos. Bajo los reflectores, los arruinó y ambos se arrepintieron.