Ver a David manipulando al abuelo para quitarle la presidencia a Alejandro es de una bajeza increíble. La escena del flashback en el coche me heló la sangre; usar a un niño así demuestra que no tiene límites. En Mi matrimonio relámpago con la CEO, las tensiones familiares siempre son el motor del drama, y aquí vemos la crueldad en su máxima expresión. Alejandro despertando con la verdad es el momento que todos esperábamos.
Ese momento en que Alejandro se lleva la mano a la cabeza y dice 'Ya me acordé de todo' fue eléctrico. La actuación transmite perfectamente el shock de recuperar recuerdos traumáticos. La transición entre la reunión tensa y el recuerdo del secuestro del niño está muy bien lograda. Definitivamente, ver este tipo de giros en Mi matrimonio relámpago con la CEO es lo que hace que no puedas dejar de mirar la pantalla.
No hay duda de que David es el cerebro detrás de todo este caos. Su sonrisa mientras planea con su hijo cómo engañar al abuelo es escalofriante. La escena donde le tapa la boca al niño con el pañuelo es difícil de ver, pero necesaria para entender la maldad del personaje. En Mi matrimonio relámpago con la CEO, los antagonistas suelen ser muy carismáticos, y David no es la excepción, aunque da mucha rabia.
Me da mucha pena ver cómo el abuelo, que parece una figura respetable, está siendo usado por su propio hijo y nieto. La forma en que David y el niño actúan frente a él es teatral y falsa, pero funciona porque el anciano quiere creer en su familia. Es un clásico tropo de poder que vemos en Mi matrimonio relámpago con la CEO, donde la codicia rompe los lazos sanguíneos más fuertes.
La atmósfera en la reunión es insoportable. Todos saben que algo malo está pasando, pero solo Alejandro parece intuir la magnitud del engaño hasta que recuerda. La vestimenta de los personajes, tan formal y rígida, contrasta con la suciedad de las acciones que se están cometiendo. Esos momentos de alta tensión corporativa son la especialidad de Mi matrimonio relámpago con la CEO.