Ver a Rachel sosteniendo el certificado de defunción de Fiona con esa mirada de incredulidad me partió el alma. La tensión entre ella, Will y la otra mujer es insoportable. ¿Cómo pudo Will engañarla así? En Papá, ¿por qué me dejaste morir? cada revelación duele más. La escena del abrazo traicionero fue el colmo.
No puedo creer que Will estuviera consolando a la madre de Fiona mientras Rachel creía que su hija había muerto. La duplicidad de este personaje es escalofriante. Cuando Rachel entra y los ve juntos, la explosión era inevitable. Papá, ¿por qué me dejaste morir? nos muestra cómo el dolor puede nublar el juicio, pero esto es imperdonable.
Ese flashback de Fiona preguntando si se estaba muriendo me destrozó. Si las heridas eran leves como dijo la otra mujer, ¿por qué hay un certificado de defunción? Algo muy oscuro está pasando en este hospital. Papá, ¿por qué me dejaste morir? plantea preguntas éticas que te dejan sin dormir. La actuación de la niña es conmovedora.
La transformación de Rachel de la tristeza a la furia pura fue magistral. Empujar a esa mujer al suelo fue catártico después de ver tanta mentira. Ver el certificado en el suelo y la cara de shock de Will vale oro. En Papá, ¿por qué me dejaste morir?, la venganza de una madre no tiene límites. ¡Quiero ver más!
Esa línea sobre conservar el cuerpo solo por tres días me dio mala espina desde el inicio. Rachel sintiendo que algo no cuadraba fue clave. La urgencia en su voz al llamar a Will mostraba su desesperación. Papá, ¿por qué me dejaste morir? maneja el suspenso de manera brillante, haciéndote cuestionar a cada personaje.