Ver al anciano guerrero herido mientras su propia hija corre hacia el enemigo es un golpe bajo que no esperaba. La tensión en Regresa el Dios de las Bestias es increíble, especialmente cuando el joven de cabello azul sonríe con tanta arrogancia. Ese momento en que ella sostiene la esfera dorada y él la mira fijamente me dejó sin aliento. ¿Realmente vale la pena el poder?
Desde que aparece flotando con ese aura dorada, supe que sería el villano principal. La forma en que manipula las rocas y la energía es visualmente impresionante. En Regresa el Dios de las Bestias, la animación de sus ataques es de otro nivel. Me encanta cómo contrasta su calma con la desesperación del anciano. Definitivamente un personaje que da miedo pero que no puedes dejar de mirar.
No confío en ella ni un poco. Primero corre hacia el herido, pero luego se arrodilla con esa esfera brillante como si estuviera haciendo un ritual. En Regresa el Dios de las Bestias, los giros de trama son constantes. Su expresión triste podría ser solo una actuación para bajar la guardia del viejo. Esos tacones azules corriendo en la batalla son un detalle de diseño muy curioso y llamativo.
Ese flashback o visión del palacio dorado entre las nubes cambia totalmente el tono de la historia. Ver al emperador allí sentado mientras el guerrero se arrastra muestra la jerarquía de poder. Regresa el Dios de las Bestias sabe cómo escalar las apuestas. La transición a la batalla con meteoritos fue brutal. Me tiene enganchado viendo qué pasará con el linaje de ese trono.
A pesar de estar herido y sangrando, su armadura con detalles de dragón y tortuga sigue imponiendo respeto. Se nota que es un veterano de mil batallas. En Regresa el Dios de las Bestias, el diseño de personajes cuenta mucha historia por sí solo. Su expresión de shock al ver a la chica es el mejor acting de la escena. Un guerrero que cae con honor.