¡Qué giro tan brutal! Ver a la protagonista firmar esos documentos en la cama mientras su 'amiga' sonríe con malicia me puso los pelos de punta. La tensión en la escalera cuando se encuentran es insoportable. En Renacer: mi turno de ganar, la transformación de víctima a cazadora está magistralmente ejecutada. Ese momento en que baja las escaleras con otro estilo y actitud es pura satisfacción. ¡No puedo esperar a ver cómo destruye a los traidores!