Retroceder es ser invencible
Liam Soto, un bastardo expulsado de los Soto, despertó un talento de domador sin precedentes, pero todos se burlaban de él por su pobreza. Su medio hermano, Alex, y su exnovia, Mía Díaz, lo humillaron públicamente. Enfurecido, activó el "Sistema Primigenio" y logró que su despreciado Gusano Verde, Gusi, retrocediera a su forma ancestral: el poderoso Dragón Celeste.
Recomendado para ti






Cuando el héroe se convierte en escudo
¿Quién pensaría que el chico con uniforme escolar sería quien detuviera el rayo final? Su mano sobre las escamas, su grito ahogado… todo grita: ‘Retroceder es ser invencible’ no por poder, sino por sacrificio. 🌪️✨
El villano rió… hasta que vio el cielo arder
Ese hombre con armadura sonriendo mientras el mundo se desmorona… ¡qué ironía! Su risa se convirtió en terror cuando el dragón negro cargó el segundo ataque. La justicia no siempre grita; a veces, simplemente explota. 💥😈
Los ojos reflejan el fin del mundo
El ojo del dragón azul capturó la silueta del enemigo antes de morir. No fue una escena de acción, fue poesía visual: el reflejo de un destino sellado en una pupila dorada. Retroceder es ser invencible… hasta que el corazón cede. 👁️🔥
La bola de fuego no mató al héroe… lo liberó
La explosión no fue el final, fue el punto de inflexión. Mientras todos huían, él yacía mirando el hongo nuclear con una sonrisa triste. En Retroceder es ser invencible, la derrota a veces es el único camino hacia la verdad. ☄️
El dragón azul no era el enemigo
La verdadera tragedia de Retroceder es ser invencible no está en la batalla, sino en la traición del aliado. El joven con lágrimas y sangre mientras abraza al dragón caído… ese momento rompe más que cualquier explosión. 🐉💔