Mateo y Lara llevaban siete años juntos. El día de la boda, ella lo dejó plantado para cuidar a su ex, Diego, y hasta le mandó una gallina. Tras años de abandono, Mateo decidió terminar la relación. Pero Diego oyó la ruptura, roció gasolina en la habitación del hospital y prendió fuego para ver a quién salvaría Lara primero.