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Soy la protagonista Episodio 73

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Soy la protagonista

Valeria era modelo y llevaba años de amor con su prometido Hugo. Usó todos sus ahorros para comprar su casa de matrimonio. Sin embargo, el día que iban a registrarse, descubrió que Hugo ya la había engañado con su mejor amiga, Rui, y que la había llevado al registro solo para mentirle. Mientras Valeria, triste y con el número en la mano, esperaba su turno, Javier, el hombre que una vez había salvado, apareció en el lugar del registro civil...
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Crítica de este episodio

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La traición duele más que la herida

Ver a Javier proteger a María Torres mientras Laura Hernández llora desconsolada es un golpe emocional fuerte. La tensión entre ellos se siente real, como si cada palabra fuera un cuchillo. En Soy la protagonista, nadie sale ileso de sus decisiones.

¿Quién es realmente el villano aquí?

Laura creía hacer lo correcto al sacrificar a un niño, pero Javier le recuerda que María también es inocente. Esa escena donde él la abraza y le dice que no sabe distinguir el bien del mal... escalofriante. Soy la protagonista no tiene miedo de mostrar grises morales.

El secreto del padre del niño cambia todo

Cuando revelan que el padre es el ex prometido de Carmen Torres, la cara de Laura se descompone. ¡Qué giro! No esperaba que la traición viniera de tan cerca. Soy la protagonista sabe cómo mantenernos pegados a la pantalla con revelaciones así.

María Torres merece más que ser un peón

Ella arriesgó su vida por salvar a alguien que ni siquiera la valora. Duele ver cómo Javier la defiende con tanta furia, como si ella fuera lo único puro en este caos. En Soy la protagonista, los personajes secundarios tienen más profundidad que muchos protagonistas.

Laura Hernández: ¿víctima o culpable?

Su llanto parece genuino, pero sus acciones fueron calculadas. ¿Realmente se equivocó o solo fue descubierta? La ambigüedad de su personaje en Soy la protagonista me tiene confundida y encantada a la vez. Nadie es blanco o negro aquí.

Javier no perdona, pero tampoco olvida

Su mirada cuando le dice a Laura que María no merecía morir por ella... hay dolor, rabia y decepción. No es un héroe perfecto, es un hombre roto que aún intenta hacer lo correcto. Soy la protagonista construye antihéroes que nos hacen dudar de quién apoyar.

La sangre en las manos simboliza más que una herida

No es solo sangre física, es la culpa que mancha a todos. María la limpia, Javier la cubre, Laura la ignora hasta que ya no puede. Cada gesto cuenta una historia distinta. Soy la protagonista usa detalles visuales para decir lo que los diálogos callan.

Pedro Ruiz aparece justo cuando todo explota

Su entrada silenciosa y su revelación sobre el padre del niño... ¡bum! Cambia el juego completamente. Parece un aliado, pero ¿lo es? En Soy la protagonista, hasta los personajes que llegan tarde tienen poder para voltear la trama.

El abrazo de Javier a María es el clímax emocional

No hay besos ni declaraciones grandilocuentes, solo un abrazo que dice