La tensión entre Luna Ríos e Iván Mena es simplemente eléctrica. Ver cómo ella toma el control con esa venda negra mientras la ciudad brilla al fondo es una escena digna de antología. La transición a la mañana siguiente, con esa mirada de complicidad y el traje de él, eleva la narrativa de Volví a enamorarme de ti a otro nivel. Definitivamente, la química entre estos dos personajes es inolvidable y deja con ganas de más drama romántico.