Traicionada por su hermana envidiosa, Elena murió y renació. Rechazó el medallón dorado del poder y eligió una hacha oxidada. Todos se burlaron de ella por casarse con Alistair, un simple leñador. Hasta que él se reveló como el rey elfo oculto. De hija despreciada a reina coronada, Elena atravesó el fuego y la traición para cobrar su venganza.