Nero despertó convertido en Draco Chispa y fue invocado por una chica hermosa. Creyó que viviría un romance, pero le arrancaron el núcleo, se lo dieron a un oso y lo tiraron a un basurero. Moribundo, Alma lo encontró y pactó con él. Tras devorar un sapo, evolucionó. Cuando llegó la horda, todos huyeron, pero él cazó monstruos. Sus enemigos temblaron al verlo en su forma de dragón divino.