Sofía acompañó a Hugo en sus peores momentos hasta que logró reinventarse. Estaban a punto de casarse, pero el día de su cumpleaños, él la abandonó sola en medio de la nada por otra mujer. Sofía, desilusionada, se casó rápidamente con Mateo, el hombre que la rescató. Lo que ella no sabía era que era el heredero del hombre más rico y llevaba ocho años enamorado de ella. Desde la boda, Mateo la puso en un pedestal y la consintió como nunca imaginó.