Elena viajó con su novio y su mejor amiga a una villa en el bosque. En el camino soñó que ambos la traicionaban y que una pitón gigante los devoraba. Nadie creyó su advertencia, así que se preparó sola en el sótano. Cuando la serpiente atacó, sobrevivieron quienes confiaron en ella, mientras los traidores pagaron las consecuencias.