Hace cien años, un terremoto cambió el mundo y todos regresaron a sus ancestros. Cuanto más evolucionaban, más poder obtenían. Mientras otros despertaron como maestros marciales, yo pude elegir mi linaje y me convertí en Tomás Ruan. Cuando creyeron que había terminado, seguí evolucionando… hasta convertirme en el Patriarca Aurelio.