La heredera Ángela Arcos buscó al niño que una vez la salvó. Cuando por fin lo halló, él vivía como mendigo en la calle. Un matón lo provocó sin saber a quién enfrentaba. Justo entonces, Ángela apareció y se arrodilló ante todos para pedirle matrimonio. Pero al llevarlo a casa, su poderosa familia la obligó a elegir. Nadie imaginó el precio de humillar a ese mendigo.