Susana García sufrió un corte de circulación camino al aeropuerto. La conductora altanera le exigió una compensación, pero Susana descubrió que el coche era suyo: su esposo Javier López lo había usado para mantener a su amante. Susana reunió pruebas y expuso los crímenes de ambos. Javier y sus cómplices fueron procesados. Susana puso fin a su matrimonio y siguió adelante.