¡Qué escena tan divertida! Ver al maestro Zhang Wuhui pasar de la risa a la desesperación absoluta es oro puro. El protagonista llega con esa actitud de 'soy el mejor' y termina siendo un desastre andante, rompiendo la espada y haciendo el ridículo frente a todos. La dinámica entre el maestro que intenta mantener la compostura y el discípulo que solo causa caos es hilarante. En De inútil a rey del mundo, estos momentos de comedia alivian la tensión del entrenamiento marcial. ¡No puedo dejar de reír con la cara del maestro!