En (Doblado) Mi visión de ellas, la tensión entre monstruos y humanos alcanza su punto máximo, pero lo que realmente brilla es cómo Leo logra unir a seres tan distintos bajo un mismo propósito. La escena donde calma a las siniestras con solo palabras y gestos es pura magia narrativa. No se trata de fuerza, sino de empatía y conexión emocional. El contraste entre la destrucción urbana y la calidez familiar que propone Leo es impactante. Ver a las chicas pasar de rivales a hermanas en segundos me dejó sin aliento. Y ese final con todos unidos, incluso el militar anotando como si fuera un niño curioso… ¡genial! Una historia que demuestra que hasta los más oscuros pueden encontrar luz si alguien les tiende la mano.