El joven empresario Bruno Montes, de 28 años, tuvo su plaza de aparcamiento ocupada por Renzo Peña. Con el apoyo de su hermana Rocío Peña y su cuñado, el jefe de mantenimiento Luis Soto, Renzo se negó a mover su Porsche Blanco y dañó los equipos inteligentes del garaje que Bruno había comprado por completo.