¡Qué giro tan brutal! Ver a Elena Díaz siendo humillada hace tres años y ahora regresando como una magnate poderosa es pura satisfacción. La escena donde la noticia anuncia su llegada a la ciudad mientras ella camina con tanta elegancia me dio escalofríos. La tensión entre ella y su hermana es palpable, y ese final con la llamada telefónica deja un misterio increíble. Definitivamente, La sustituta mimada de los poderosos sabe cómo enganchar desde el primer minuto con este drama de venganza y lujo.