Gabriel es tan contradictorio, dice que no le importa pero pide bollitos calientes para ella. La tensión en la mesa es increíble mientras Daniel lo provoca sin parar. Me encanta cómo actúa en Lazos dobles en la huida, cada mirada dice más que mil palabras sobre lo que realmente siente por Valeria hoy.
Daniel no tiene vergüenza, llegando a decir que Valeria es su esposa frente a Gabriel. La foto del celular fue un golpe bajo pero necesario para ver la reacción del presidente. Este triángulo amoroso se pone cada vez más interesante en Lazos dobles en la huida y no puedo dejar de ver.
La señora Rosa es la única que dice la verdad aquí entre todos. Cuando revela que Valeria se fue temprano, la cara de Daniel es un poema. Me gusta que la trama no se centre solo en los protagonistas, los secundarios aportan mucho humor a la historia principal de Lazos dobles en la huida.
La escena del desayuno está llena de secretos y mentiras piadosas. Gabriel mira el reloj constantemente, claramente espera a alguien aunque lo niegue. La iluminación cálida contrasta con la frialdad de sus palabras, un detalle visual que eleva la calidad de Lazos dobles en la huida mucho.
Daniel bebe leche tranquilamente mientras lanza cada dardo venenoso a su rival. Su actitud relajada molesta a Gabriel a propósito sin duda. Es divertido ver cómo compiten por la atención de Valeria que ni siquiera está presente en la escena todavía en Lazos dobles en la huida.