¡Qué satisfacción ver cómo la niña le da una lección de estilo a ese padre tan anticuado! Cortar los vaqueros y ponerle extensiones rosas fue el movimiento maestro. La cara de sorpresa del chico con mechones blancos no tiene precio. En Plan renacer: segunda crianza, la dinámica familiar es hilarante y llena de giros inesperados. El final con la tarjeta negra bajo el sol demuestra que ella tiene el control total. ¡Una joya de comedia doméstica!