¡Qué tensión en esta escena! Ver al protagonista siendo humillado públicamente con agua y carteles mientras su pareja observa con una sonrisa sádica es brutal. La transformación de víctima a verdugo en ¡Querido, yo también te engañé! está magistralmente ejecutada. Los detalles como las gafas rotas y la camisa empapada añaden realismo a este drama de traición. Me tiene enganchada viendo cada episodio en netshort, la calidad de producción es increíble para un formato corto. ¿Será que ella planeó todo desde el principio?
Crítica de este episodio
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