La tensión se corta con un cuchillo cuando la protagonista recibe la noticia del arresto. Su expresión cambia de la incredulidad a una determinación fría al ver la foto del sospechoso. La llegada del anciano con bastón y su acompañante añade un misterio fascinante a la trama de ¡Querido, yo también te engañé!. ¿Será él el verdadero cerebro detrás de todo? La química entre los personajes en la sala de interrogatorios promete un desenlace explosivo.