Tras la masacre de la familia Serrano, los únicos sobrevivientes, Iván y Mateo Serrano, se ocultaron en el Pabellón Carmesí para escapar de sus perseguidores. Allí vivieron enredos absurdos, escenas disparatadas y tentaciones peligrosas. Esta comedia de época mezcló carcajadas, caos y un toque picante.