¡Qué intensidad en cada mirada! El joven de verde demuestra una astucia increíble frente a sus rivales, mientras la dama de rosa observa con preocupación. La escena donde el guerrero de rojo muestra su herida añade un drama palpable. En Se creyó frágil, era imparable, la química entre los personajes es innegable y los giros de poder mantienen el corazón acelerado. Los detalles en los vestuarios y las expresiones faciales cuentan más que mil palabras. Una joya visual que no puedes perderte.