La tensión inicial con la bomba es increíble. Ver al sujeto del bigote sonreír mientras el contador baja me puso los pelos de punta. Luego la explosión lo cambia todo. En ¡Todos los monstruos son mi familia! la animación es excelente. La aparición de la entidad gigante bajo la luna roja es simplemente épica y aterradora a la vez.
No esperaba que la chica de la capucha roja tuviera tanto peso en la trama. Su expresión de miedo mezclada con determinación me encantó. La escena donde se enfrenta al chico de cabello blanco es tensa. ¡Todos los monstruos son mi familia! maneja bien el drama emocional entre caos y acción.
Los zombis con ojos rojos avanzando en masa dan mucho miedo. La escena del hospital con los doctores infectados es brutal. Me gusta cómo la serie no tiene miedo de mostrar lo oscuro. Ver a la chica con orejas de gato llorando con el cuchillo me rompió el corazón. ¡Todos los monstruos son mi familia! es una montaña rusa.
El diseño de la entidad gigante con cabello rojo flotando es visualmente impresionante. Domina la ciudad destruida con una presencia abrumadora. La atmósfera apocalíptica está muy bien lograda. En ¡Todos los monstruos son mi familia! cada cuadro parece una pintura de terror. La luna roja añade un toque sobrenatural perfecto.
El chico de cabello blanco tiene una energía maníaca que asusta. Su risa mientras la energía roja lo rodea sugiere que no es completamente humano. La dinámica entre él y la chica de la capucha es misteriosa. ¡Todos los monstruos son mi familia! plantea preguntas interesantes sobre el poder. ¿Quién controla a quién?