Ver a Qin Lu recibir ese bastón del sistema fue increíble. La idea de multiplicar el dolor por mil es brutal. Me encanta cómo cambia de expresión cuando usa el objeto. La animación en la aplicación netshort se ve muy fluida. ¡Todos los monstruos son mi familia! tiene unos giros muy divertidos.
Ese monstruo de rango A daba mucho miedo al principio. Pero ver cómo llora después del golpe es hilarante. La transformación de la escena es muy dinámica. Bruno Castillo parece tramar algo detrás de esa pared. Necesito ver más episodios ya.
La chica con gafas tiene una presencia fuerte. Aunque tiene miedo, se prepara para luchar. Me gusta que no sea solo una damisela en apuros. La tensión en el pasillo del hospital está muy bien lograda. ¡Todos los monstruos son mi familia! sorprende en cada escena.
Lo de heredar el hospital privado como misión secundaria es muy curioso. Qin Lu parece disfrutar demasiado del caos. Los zombis saludando fue un detalle extraño pero genial. La calidad visual en la aplicación es sorprendente para ser un corto.
Adrián Rojas tenía pánico, pero Bruno Castillo sonreía de forma siniestra. Esa dualidad entre los supervivientes añade misterio. ¿Están aliados o enemigos? El ambiente oscuro del pasillo ayuda mucho. ¡Todos los monstruos son mi familia! no decepciona.