La tensión en la nave es increíble. Él la cuida con esa chaqueta y ella parece temblando. Luego en el bosque todo cambia. Los hongos brillantes son preciosos pero peligrosos. Cuando ella toca ese hongo azul, supe que habría problemas. En Volví locos a mis seis novios siempre hay giros así. Me encanta la iluminación.
Ese momento en que ambos caen al suelo del bosque me dejó sin aire. La química entre el peliblanco y la pelirroja es eléctrica. No importa el peligro, están juntos. La escena final con el vino muestra otra faceta de ella. Volví locos a mis seis novios sabe manejar el drama. Los detalles en los ojos de él son geniales.
La animación es de otro nivel. Cada hongo brilla con vida propia. Me gusta cómo ella se arrodilla curiosa, sin miedo. Pero ese polvo azul... ¡uy! La tos de ella y el dolor de él sugieren un vínculo mágico. En Volví locos a mis seis novios la magia tiene un precio. Quiero saber qué pasa después.
Empezamos en el espacio y terminamos en un bosque encantado. El viaje es rápido pero intenso. Ella se ve tan frágil con esa corona dorada. Él intenta protegerla siempre. La transición de la nave al bosque es suave. Volví locos a mis seis novios tiene una estética visual que enamora. Ese vestido rojo es fuego.
No puedo con la mirada de él al principio. Tan intensa y cercana. Ella baja la mirada, tímida. Es un romance prohibido o peligroso. El bosque parece seguro pero es una trampa. Verlos caer juntos duele. Volví locos a mis seis novios juega con mis emociones. La banda sonora sería épica aquí.