La tensión en esta escena de Cambio brusco es insoportable. Ver cómo la discusión por una tarjeta de crédito escala hasta convertirse en una pelea física en la cama es puro drama. La química entre los actores hace que te quedes pegado a la pantalla, esperando ver quién gana esta batalla doméstica. ¡Qué final tan inesperado!