La tensión en Cambio brusco es insoportable. Ver a Liam Summers siendo expuesto por su propio hermano frente a su padre es brutal. El giro del informe médico sobre su disfunción eréctil añade una capa de vergüenza pública que duele ver. La actuación de la chica en rojo, exigiendo justicia con esa elegancia furiosa, eleva la escena. Es un drama familiar tóxico pero fascinante de observar.