La batalla entre el esqueleto y el tigre alado es increíblemente tensa. Me recuerda mucho a cuando vi Desde el manicomio me volví dios por primera vez. La atmósfera en el bosque oscuro se siente muy real y peligrosa. Los ojos rojos de la bestia dan mucho miedo.
El grupo alrededor de la fogata tiene una química muy buena entre ellos. Como en Desde el manicomio me volví dios, la confianza es vital. El pelirrojo reparte los cristales mágicos como si nada fuera especial. La atmósfera nocturna es muy tranquila comparada con la pelea.
La interfaz del sistema apareciendo fue un toque genial para la trama. Ver los niveles subir a nivel 10 emociona bastante al espectador. En Desde el manicomio me volví dios siempre hay sorpresas con las habilidades nuevas. El poder crece demasiado rápido aquí.
El protagonista pelirrojo controla el rayo y el viento con facilidad. Su estilo recuerda a Desde el manicomio me volví dios. Su expresión de sorpresa al ver su mano brillar es muy genuina. No esperaba que tuviera tal control elemental sobre la energía.
La chica de verde y la caballero blanco comparten un momento lindo juntas. Absorben la energía mágica muy suavemente. Contrasta mucho con la violencia del inicio de la escena. Como en Desde el manicomio me volví dios, la calma antes de la tormenta.