La tensión en la pista es insoportable. Gael, un padre humilde, acepta el reto de una corredora arrogante que subestima sus habilidades. Lo que parecía una derrota segura se convierte en una lección magistral de conducción. Ver cómo Gael maneja el coche con una rueda suelta y ejecuta esa curva pegada al muro a 180 km/h es simplemente épico. La cara de incredulidad de ella lo dice todo. En (Doblado) Este chofer es imparable, la adrenalina y el talento oculto brillan con luz propia. ¡Qué final tan impactante!