¡Qué locura ver a Valerio Soto usando un cuchillo de carnicero para derrotar a un maestro santo! La escena donde corta la montaña de un solo tajo es visualmente impactante. Me encanta cómo en El mundo al filo del cuchillo mezclan la comedia con artes marciales épicas. La llegada de Isabella añade un drama familiar necesario que engancha de inmediato. Ver a Valerio defendiendo a su hermana en la posada con ese estilo de pelea tan único es simplemente satisfactorio. ¡No puedo esperar a ver qué pasa con esa sangre de dragón!