La tensión en el garaje es palpable cuando Leo desafía a Gael. No busca dinero, solo el respeto de Mía y demostrar que su talento es real. Ver cómo apuesta su reputación como piloto en (Doblado) Este chofer es imparable me tiene al borde del asiento. La humildad de Leo al aceptar la derrota posible contrasta con la frialdad de Gael, creando un duelo de egos perfecto. ¡Quiero ver esa carrera ya!