La tensión en el patio del dojo es palpable cuando Gustavo presenta a su invitado especial. Mateo acepta el combate a pesar de las súplicas de sus compañeros, demostrando un coraje que contrasta con el miedo de los demás. La aparición del maestro enmascarado con energía azul añade un toque sobrenatural que eleva la apuesta. En (Doblado)El último puño del maestro, la lealtad y el honor se ponen a prueba en cada diálogo.